¿Por qué nos gusta tanto Spawn?

¿Por qué nos gusta tanto Spawn?

Por Andrea Bedolla

 

SpawnIniciemos analizando a un Hellspawn; un Hellspawn es una persona que en vida se caracterizó por haber sido una persona de naturaleza sanguinaria, maleable e inestable, características deseables para formar un guerrero que pueda hacer temblar al mismo cielo.

Al hizo un trato con Malebolgia, el señor del octavo anillo del infierno, le dio su alma a cambio de poder ver a su esposa Wanda. Malebolgia aceptó, ya que está reclutando guerreros para su lucha contra el cielo, pero no cualquiera puede ser un gran guerrero, de cierta forma tienen que ser puestos a prueba. Su mayor recurso es el chantaje emocional tal como hace con Al; lo devolverá a la tierra para que pueda ver a su esposa Wanda, pero lo devuelve con recuerdos borrosos y un look completamente cambiado. Aún cuando adopta una forma más “humana”, su look cambia a ser rubio, imposibilitándolo cada vez más para acercarse a su esposa.

Pero bien dijeron en el cómic, no pueden simplemente tomar tu alma, tú mismo la otorgas; así fue el caso del primer Spawn, Al Simmons. Al era un soldado afroamericano de élite del gobierno estadunidense, que fue asesinado (quemado vivo) y llevado al infierno debido a que asesinó personas inocentes bajo la creencia de que “podía justificar los asesinatos diciéndose a sí mismo que era “por el bien del país””, él llegó a creerse a sí mismo un héroe y quitaría a cualquiera si se metía en su camino. De hecho, Al llegó al extremo de provocarle un aborto a su esposa por medio de golpes ya que no permitiría la llegada de un niño hasta que él hiciera al mundo un lugar mejor. ¿Sigue pareciendo un misterio por qué le era tan atractivo al infierno?

Spawn 2¿Pero por qué es tan especial? Spawn es un anti-héroe, podemos compararlo con otros personajes, por ejemplo, Batman, del cual podemos decir su eterno ciclo: “Joker está en Arkham, se escapa, hace algo terrible, Batman lo atrapa, lo encierra, se vuelve a escapar” múltiples veces hemos pensado, “¿por qué no lo mata y ya?”, Spawn no se anda con rodeos, se ha enfrentado a varios personajes, como un pedófilo, al que asesinó sin dudarlo. Pero la cosa realmente interesante es que cada que usa sus poderes se encuentra más cerca de su muerte, y eso él lo sabe, tendrá que entregar su alma tarde o temprano, la decisión es de él. Está condenado a ver los múltiples crímenes y decidir si actuar, o redimirse.

Todo su poder viene del necroplasma, una sustancia demoniaca que forma su traje (que de cierta forma está vivo). El traje trabaja con la imaginación y ego del que lo porta, dándole la oportunidad de materializar cualquier objeto y de adquirir cualquier habilidad. Él usará este poder para librarse de Dios y del demonio. Desde que era teniente pudo asumir muy bien la postura del bien y el mal, eventualmente llegando a descubrir que las almas son casi como un juego para Dios y Satanás quienes se disputan las almas, porque ambos necesitan guerreros para el juicio final. Spawn decide que buscará su libertad, evitando el gran Armagedón que pudo haber causado si se hubiera asumido como guerrero del infierno.

 

Conclusión: Si combinamos la original historia, con sus inicios que se vieron rodeados de gente increíblemente talentosa de Image, este cómic era casi un sueño. Su calidad bajó bastante, pero cada una de las páginas te ofrece maravillas visuales. Recomiendo altamente leerlo, aunque claro, no recomiendo esta lectura a los niños.

 

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